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Cuando se habla de trabajar en el sector tecnológico, mucha gente piensa automáticamente en programación o en ciberseguridad avanzada. Sin embargo, uno de los perfiles con mayor volumen de contratación y menor tiempo de inserción laboral sigue siendo mucho más básico y mucho más necesario que eso: el técnico de sistemas y redes que instala, configura y mantiene la infraestructura informática de las empresas.

Un perfil del que ninguna empresa puede prescindir

Da igual el tamaño o el sector de una empresa: todas necesitan que sus equipos funcionen, que la red local esté operativa, que los sistemas operativos estén actualizados y que exista alguien capaz de resolver una incidencia técnica en cuestión de minutos. Esta necesidad constante convierte al técnico de sistemas microinformáticos y redes en uno de los perfiles con mayor demanda estable del mercado laboral tecnológico, independientemente de los ciclos económicos que afecten a otras áreas del sector IT.
Las funciones de este perfil abarcan desde el montaje y mantenimiento de equipos informáticos hasta la configuración de redes locales, la administración de sistemas operativos en red, la gestión de servicios de internet y, cada vez con más peso, nociones básicas de seguridad informática.

De técnico de soporte a especialista en redes o sistemas

Lo interesante de esta rama de la Formación Profesional es que funciona como una base sólida sobre la que construir una carrera técnica completa. Un mismo punto de partida, dominar el hardware, el software y las redes locales, puede derivar en distintas especializaciones: soporte técnico a usuarios, administración de redes de datos, gestión de bases de datos, administración de sistemas o desarrollo y mantenimiento de servicios web.
Esta versatilidad es precisamente lo que hace que la formación en sistemas microinformáticos y redes tenga tasas de inserción laboral tan altas: el técnico recién titulado no está limitado a un único rol, sino que puede adaptarse a las necesidades concretas de cada empresa, desde una pyme que necesita mantenimiento general hasta un departamento de IT más grande que busca perfiles específicos en redes o seguridad.

Formación práctica, la clave para acceder rápido al empleo

En un sector tan práctico como el de la informática, la teoría sin experiencia real tiene un valor limitado. Por eso, a la hora de elegir dónde formarse, conviene priorizar programas que incluyan prácticas curriculares en empresas del sector, certificaciones oficiales reconocidas por fabricantes tecnológicos y un plan de estudios que combine desde el primer curso el montaje de equipos con la gestión de redes.

Un ejemplo de este enfoque es el ciclo de Técnico en Sistemas Microinformáticos y Redes de la Cámara de Comercio de Madrid, un grado medio presencial que combina formación técnica con prácticas en empresas colaboradoras y que forma parte de la creciente apuesta de los centros oficiales de FP por especializar a sus alumnos en las áreas de mayor empleabilidad dentro del sector tecnológico.

Un sector que sigue creciendo

La digitalización de pequeñas y medianas empresas, la expansión del teletrabajo y la necesidad constante de mantener infraestructuras seguras y operativas garantizan que la demanda de técnicos de sistemas y redes se mantenga alta en los próximos años. Es, sin duda, uno de los caminos más directos para entrar en el sector IT sin necesidad de una carrera universitaria, y con una proyección profesional que solo depende de las ganas de seguir especializándose. Además, esto es clave porque Europa está impulsando un cambio tecnológico hacia sistemas más sostenibles, lo que está acelerando el uso de tecnologías abiertas como Linux en administraciones y empresas. Este cambio requerirá de técnicos preparados en estos sistemas.

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