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Aunque hayamos escuchado historias de personas que mantienen su trabajo toda la vida, esto no suele pasar. No es ni raro ni descabellado dejar el trabajo, ya sea porque estás quemado con la empresa, porque quieres cambiar de profesión o por otra razón. Así pues, ¿qué debes hacer para renunciar a tu trabajo y no quedar mal con la empresa?

La baja voluntaria del trabajo
George Rudy || Shutterstock

1. Piensa razones para renunciar y razones para quedarte

Si sufres estrés laboral o Síndrome de Burnout o no te llevas bien con tus compañeros puede que quieres irte de la empresa cuanto antes. Pero vale la pena reflexionar sobre cuáles son nuestras razones para renunciar, y plantearnos si tienen solución antes de tomar una decisión precipitada.

Es importante plantearse un plan para después de renunciar. Por ejemplo, una de las diferencias entre la renuncia y el despido es que, en caso de dejar el trabajo voluntariamente, no nos corresponde prestación por desempleo. Esta clase de consideraciones puede afectar a nuestra decisión de renunciar, y es necesario valorarlas.

2. Agota tus opciones

Una vez has meditado acerca de tu situación y sabes exactamente los motivos de malestar en tu trabajo actual, puedes intentar darles solución antes de renunciar. Por ejemplo, puedes tratar de solicitar la revisión de tu salario o pedir una excedencia. Ésta última puede ser una excelente opción si tienes un contrato indefinido, porque te asegura la posibilidad de volver a tu puesto en la empresa hasta cinco años.

3. Notifícalo con tiempo

Si tu decisión de renunciar es definitiva, lo primero que tienes que hacer es saber si necesitas hacer un preaviso. Consulta el convenio de tu sector y los estatutos de la empresa para informarte sobre los requerimientos necesarios para dejar el trabajo. No realizar el preaviso obligatorio podría costarte una sanción.

Lo más recomendable es hablar con tu jefe y avisar al menos 15 días antes de marcharte de la compañía. No se aconseja intentar dejar la empresa de un día para otro.

Ejemplos de carta de presentación
Atstock Productions || Shutterstock

4. Escribe una carta de renuncia

La ley no obliga a escribir una carta de renuncia, pero puede ser útil para dejar constancia del proceso y dar una buena impresión. Si optas por una renuncia por escrito y no formalizar tu marcha sólo de forma oral, asegúrate de incluir:

  • Las razones de tu renuncia. Si no sabes qué decir para renunciar, di que el motivo es una mejor oportunidad. Este comentario es infalible, porque no da a entender que la empresa es el problema, y además deja la puerta abierta a una contraoferta.
  • La fecha en que te vas. Deja claro cuándo será tu último día en la empresa.
  • Un agradecimiento. Añadir un último párrafo de agradecimiento, aunque sea breve, te ayudará a terminar con una nota positiva y crear una excelente impresión.

5. Lee bien todos los documentos que firmas

Cuando firmes el acuerdo final con la compañía, asegúrate de que todo está correcto. Por ejemplo, presta atención a tu finiquito: una última suma que aúna las pagas que te corresponden. Además, recuerda que tu empleador debe darte el certificado de empresa, así como un recibo con la liquidación final.

6. Mantén la profesionalidad y el buen trato hasta el final

Nunca sabes cuándo podrías necesitar algo de tu antigua empresa, como por ejemplo una referencia para tu próximo empleo. Trabaja con normalidad hasta tu último día y no dejes las despedidas para el final. Avisa a tus compañeros con tiempo, para poder despedirte con calma con cada uno de ellos.

  • https://trabajoypersonal.com/renuncia-al-trabajo-consejos/
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